De repente una mañana cuando desperté me dije
todo es una mentira.
Fue mi culpa enamorarme de tu
inmadurez
creyendo que por mí tu cambiarías.
No me queda ya mas tiempo para mendigar migajas de tu estúpido cariño.
Yo me planto y digo basta, basta para mi porque soy desenamorada de ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario