No se si es porque me vino y estoy histérica. No se si es porque me encantas y no te lo puedo decir. No se si es porque tengo más que bronca acumulada por tu culpa. Será que me da bronca que todos me lo dijeron y no supe aprovechar el momento. O quizás son las ganas que tengo de que quieras intentarlo otra vez. Será que no puedo entender como fui tan estúpida, tan distraída y me dormí tanto. Será que me aterra saber que quizás fue una idea que se te cruzó en ese momento por la cabeza, después lo pensaste y te diste cuenta que no. Que no era lo que querías, que nunca se te volvería a ocurrir algo así. Y yo ahora sabiendo, o entendiendo que en algún momento quisiste yo quiero. Pero vos quizás ya no. Entonces otra vez la estúpida soy yo. La que siempre se la pierde por tarada.
Y ahora me pregunto qué hubiese sido de todo eso si me daba cuenta. Si aceptaba ir a caminar por la costa como tanto insististe. Ojo, tal vez no pasaba nada, pero todo es una gran duda que nunca nadie te va a responder. Y acá es donde me replanteo a mi misma: yo siempre digo que el que no arriesga no gana, pero claro qué voy a arriesgar si ni me di cuenta. Y para cuando me percaté ya era tarde.
Ahora lo que me pasa es cada vez más fuerte. Entonces cada vez más bronca me da, digamos que podría ser directamente proporcional. Se incrementan las ganas de estar con vos y más crece la bronca.
Se podría decir que esto es muy difícil de superar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario